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martes, mayo 15, 2012

Café Teatro Zorrilla: Javier Ruibal

JUEVES 17 y VIERNES 18 de MAYO
Café Teatro Zorrilla (Pza. Mayor, 9)
SALA EXPERIMENTAL *21 hrs. * 15 € (anticipada) 18 € (taquilla)
Venta de entradas en el Café del Teatro Zorrilla, Café Beluga y Taberna Morgan
(Incluye una consumición de MAHOU 5 Estrellas)
JAVIER RUIBAL


Treinta años de oficio avalan a este artista gaditano creativo y diferente a todos los de su cultura y generación. Compositor, arreglista, guitarrista y cantante. Autodidacta y heterodoxo. Músico de frontera.
Estas y un sin fin de definiciones más se han empleado para definir a este creador inclasificable por lo personalísimo de su propuesta artística. Fronterizo con el flamenco siempre se dejó envolver y fascinar por él pero tomando la precaución de no hacerse pasar por lo que siempre quiso dejar claro que no era: un flamenco, no por falta de afición sino por absoluto respeto al mismo. Sin embargo una buena parte de la nueva música flamenca está directamente influenciada por este artista que se descubre como un auténtico innovador del lenguaje musical y poético.

Música y textos cuidados con la rigurosidad y esmero que le caracterizan. Buena factura en sus arreglos y una ejecución con la guitarra con mucha personalidad y fuerza. No solo se expresa bien en solitario sino que se rodea de los músicos más creativos y generosos cuando decide que su propuesta ha de tener más cuerpo y contundencia.

Las cualidades de su voz le permiten transitar con libertad y desahogo por las sonoridades del flamenco, la música del magreb, de india y del caribe en un ir y venir constante y armonioso que nos invita a creer con firmeza en que la fusión de las músicas y las sangres nos traerá un nuevo lugar de encuentro para la felicidad, un nuevo planeta que está aún en formación. De él ha escrito José Manuel Caballero Bonald: “Javier Ruibal dispone de una exquisita y rigurosa voluntad de integración en la historia social con la que convive. Sus canciones son a la vez hermosas y solidarias, íntimas y participativas, personales y universales. Pienso que sus perseverantes poderes de convicción dependen, sobre todo, de esa doble sensibilidad humana y artística de Ruibal, lo que no deja de ser una lección inolvidable”.