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miércoles, julio 22, 2009

Pequeño manifiesto por la continuidad del Tanned Tin en Valladolid


1. Acerca del Tanned Tin
Toda una generación de músicos, la de los nacidos durante los setenta, emergió a mediados de la pasada década de forma espontánea, al mismo tiempo que pequeños sellos discográficos, publicaciones, promotores y festivales musicales. Todos hemos crecido y madurado a un tiempo -ningún sector es ajeno a los otros- y se puede afirmar que ello ha sentado las bases de la situación actual, con una nueva hornada de músicos jóvenes y una serie de festivales consolidados y gozando de buena salud y reputación. Algunos de estos hoy son grandes eventos multitudinarios. Otros, no menos importantes, han decidido permanecer en continuo desarrollo y renovarse cada año sin renunciar a crecer tanto en público como en prestigio, y a la cabeza de ellos está, en opinión del abajo firmante, el Tanned Tin. Si rastreamos en cada una de sus ediciones, primero en Santander y en los últimos años en Castellón, podemos dar cuenta del discurrir de la música independiente internacional en los últimos quince años, y el festival ha ido marcando cada paso, cada nueva tendencia de un lenguaje musical, el del rock y el pop, que tiene poco más de medio siglo de existencia y que sabe beber de ese pasado para estar continuamente con la mirada puesta en el futuro. Tanto en calidad de público como en calidad de artista, el Tanned Tin siempre ha sido una experiencia tremendamente satisfactoria y única debido en gran medida a aquello que, si bien se le debiera presumir a cualquier festival serio y comprometido con la música que se precie, se echa en falta en la mayor parte de ellos -dicho sea con conocimiento de causa-, a saber: sonido impecable, recintos acogedores con excelente acústica, número apropiado de actuaciones diarias con descansos entre ellas, tratamiento exquisito y, por supuesto, un cartel atractivo en el que únicamente prima la calidad artística.

2. ¿Por qué en Valladolid?
Para cualquier músico en gira de salas (es decir, las que tienen lugar entre el otoño y la primavera) Valladolid es hoy parada obligatoria, miembro indiscutible del G-8 de la música en directo (junto a Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Bilbao y A Coruña). La elección de Pucela como escenario para abrir mi última gira el pasado mes de enero no fue casual, y ni al bajo firmante ni -me consta- a otros compañeros de generación se nos ha pasado por alto el avance que ha vivido la ciudad de manera particular en los últimos cinco o siete años debido sobre todo a la labor de colectivos y promotores que han traducido su amor al arte en publicaciones y organizaciones de conciertos. Aquellos primeros en el Tío Molonio, las actuaciones acústicas, a veces por sorpresa y publicitadas mediante el boca oreja, en el desaparecido Café España, y los últimos conciertos en el Auditorio de la Feria de Muestras son recordados con especial cariño en cada nueva visita a Valladolid. Es una ciudad perfecta para ubicar un festival del prestigio y calidad que posee el Tanned Tin, el equivalente en la música, se podría decir, al Festival Internacional de Cine de Gijón, y creo que debiera ser un orgullo para cualquier localidad. Ha sido vital para la escena musical durante más de diez años y estoy plenamente convencido de que le quedan al menos otros diez años de absoluta vigencia.

Por ello, es mi opinión personal la de que un acontecimiento como el Tanned Tin debiera tener lugar precisamente en Valladolid, y es mi deseo expreso que así sea.

Fdo. Nacho Vegas
En Madrid, a 13 de julio de 2009



10 comentarios:

Ay Nachín! A ver si tienes razón y lo podemos disfrutar

Ole Ole y Ole!
Si lo dice Nacho, tiene que ser cierto

Gracias, Nacho. No lo digo porque apoyes a Valladolid en este escrito. Sería motivo suficiente, pues, aunque no nací en esta ciudad, en ella me he hecho adulto y aquí resido ahora. Pero no es por eso. Si digo gracias es porque estás apoyando a la música, que es para muchos de nosotros nuestra verdadera patria. Esa que sabe poco de pueblos y banderas.
Por tanto:
1. Gracias, Nacho, por defender una vez más a la música. Lo has hecho siempre en tu carrera como músico. En este escrito lo haces, además, como ciudadano.
2. A ver si se enteran esta vez los que demuestran cada día que aman muy poco la música y la cultura auténticas. Esos mismos que, por desgracia y pese a sus cargos, son asimismo pésimos ciudadanos. Ante ellos la oportunidad de demostrar que me equivocaba en este juicio. Ojalá tenga que retractarme.
A Nacho y al resto... ¡gracias!

Nacho, eres un crack, como músico y como persona. Ahora te admiro incluso más.

Si lo apoyan las NNGG de Valladolid y de CyL seguro que es bueno.

No deberíais mezclar política con todo esto, chicos.

Cuidad cainita...

No estoy de acuerdo. El Tanned Tin debe volver a Santander, ciudad donde nació. Si Valladolid quiere un festival indie que se lo cree de cero.

Tanned Tin es un juego de palabras con la calle Tantín, lugar donde comenzó Tanned Tin en el Teatro de Caja Cantabria, en Santander. Ahí es donde debería volver el festival

Ya, Santander. Pero me parece a mí que nadie se ha puesto en contacto con los organizadores para volver allí. Ni ahora, ni en los últimos 4-5 años...

Y Tanned Tin ya ha trascendido el origen de su palabra (que tambíen es de un escribillo de Dylan, por otra parte), tanto como Sr. Chinarro al personaje de los payasos de la tele que inspiró su nombre.

Lo que hay que leer.

Esto es indignante: que salga "SANTANDER" ahora. ¿Se trabajaron ellos que el festival se quedase? ¿Se han trabajado que vuelva a la ciudad? Que pregunten al gran gurú de Caja Cantabria, a ver qué suelta por esa boca.

Bueno... lo que me faltaba por oír... apoyos de 1ª y 2ª clase (como andamos sobraos)